A partir de la reciente investigación publicada por un consorcio internacional de periodistas (integrado en su capítulo Argentina por, entre otros, Santiago O’Donnell) sobre una presunta campaña de influencia extranjera en la política interna argentina, el Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) sostiene más que nunca que hay que aferrarse a las reglas profesionales y evitar todas las provocaciones y operaciones.
La investigación mencionada pone de relieve la necesidad de revisar de manera permanente nuestras prácticas profesionales. FOPEA no es un tribunal ni una fiscalía, pero sí un espacio de debate constante. En este sentido, recordamos que la libertad de prensa conlleva implícita mayor responsabilidad.
Nuestro Código de Ética es claro, en su artículo 23, precisa: “los periodistas jamás deben prestarse a difundir información tendenciosa. Si una información de interés público proviniera de una fuente que difundió la información con un interés determinado, corresponde a los periodistas aclarar su origen de forma clara y precisa”.
También el artículo 24 es taxativo en afirmar que “ningún periodista debe aceptar pagos, retribuciones, dádivas ni privilegios de ningún tipo que pudieran pretender, de manera explícita o no, incidir sobre un manejo informativo particular. Los sobornos y las prácticas extorsivas son una falta grave”.
Respaldados en esas premisas, FOPEA manifiesta su profunda preocupación ante la escalada de agresiones sistemáticas provenientes de la máxima autoridad del Poder Ejecutivo y su estructura de militancia digital hacia periodistas, medios de comunicación y hacia nuestra propia institución. Estas acciones, que incluyen agravios personalizados e insultos, no solo degradan la conversación pública sino que intentan silenciar el escrutinio periodístico sobre temas de indudable interés nacional. Como argentinos comprometidos con la democracia, exigimos y merecemos un Presidente que respete las instituciones, valore la libertad de expresión y demuestre tolerancia ante el disenso.
Resulta inaceptable que el ejercicio de la crítica o la difusión de investigaciones derive en un ataque desde el Estado. El uso de “milicias digitales” para hostigar a profesionales con nombre y apellido constituye un método de amedrentamiento que FOPEA repudia y seguirá denunciando a través de su Monitoreo de Libertad de Expresión.
Exhortamos a todos los colegas a extremar los cuidados frente a intereses ajenos al bien común y a garantizar que la información brindada a la ciudadanía sea transparente sobre sus fuentes y financiamiento. En momentos de alta polarización y sospechas de operaciones de desinformación, el periodista no debe responder al agravio con más agravio, sino con calidad, chequeo y ética. La mejor defensa ante los ataques es un periodismo que resulte indiscutible por su método y su rigor.
FOPEA es una organización civil integrada por profesionales de todo el país. No ejercemos una defensa corporativa ni buscamos impunidad. Trabajamos para mejorar las condiciones en que se desarrolla el periodismo en Argentina. Ratificamos nuestra irrestricta defensa de la libertad de prensa y el convencimiento de que el periodismo, lejos de languidecer, ocupa un rol y un lugar cada vez más importante y necesario en el país.
Comisión Directiva
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